publicado originalmente en El Nuevo Día

Siete personas ayer se sumaron a la lista de fundadores de compañías tecnológicas, al graduarse del exigente programa de capacitación que ofrece el capítulo local de la aceleradora Founder Institute (FI).

FI culminó así su cuarta edición, con la cual ha graduado a 24 fundadores de startups desde 2012, cuando la aceleradora comenzó a operar en Puerto Rico, informó Sofia Stolberg, codirectora del capítulo local junto a sus colegas empresarios Manny Morales y Jonathan González.

En la graduación celebrada en Piloto 151, los graduados hicieron presentaciones breves de sus compañías (conocidas como “pitches”) a “mentores inversionistas que no se habían expuesto a sus ideas”, indicó Stolberg.

Entre los inversionistas presentes estuvieron Javier Saadé, John Richardson, Eduardo Emmanuelli y Ángel Pérez, en representación del fondo de capital de riesgo local Ausubo Ventures.

Del grupo original de 28 participantes, los siete graduados – seis hombres y una mujer – sobrevivieron tres meses de una capacitación intensiva que incluye sesiones semanales con mentores que han tenido éxito probado en sus respectivos emprendimientos.

Entre los mentores de esta edición figuraron Lisa Morales-Hellebo, un referente en la industria de la tecnología de la moda en Nueva York que, a su vez, es parte de los asesores de la aceleradora Parallel18; y Jorge Torres, experto en capital de riesgo e inversionista de la firma SILAS Capital. Ambos tienen raíces boricuas y llevan un tiempo involucrados en el desarrollo del ecosistema de innovación en Puerto Rico.

Además de las sesiones semanales, cada aspirante debía trabajar en estudios de su mercado y clientela potenciales, depurar su idea de negocio y validar que esa idea fuera “escalable y global”, precisó Morales.

Aunque los siete graduados lanzarán aplicaciones o sitios web, cada uno apunta a industrias y mercados variados.

“Tenemos desde una aplicación de baile, hasta otra de seguridad educación y una de educación”, mencionó el también fundador de la startup local TiX.By.

Tres testimonios

Nannette Martínez, de 34 años, compartió con El Nuevo Día cómo el proceso de capacitación en FI la hizo “transformar su idea” y simplificarla hasta decidirse por el lanzamiento de ClickUp, una aplicación que busca convertir en compras reales la publicidad que pautan en medios digitales los comercios pequeños y medianos (pymes). “ClickUp ofrece un plataforma de comercio electrónico de órdenes para recogerlas en las tiendas físicas, sin complicar la operación”, explicó Martínez, quien actualmente trabaja en el campo de la publicidad digital.

Su trasfondo en programación y arte le facilitó la tarea de preparar el prototipo y estimar que la aplicación estará lista para su lanzamiento entre octubre y noviembre.

“Muchas veces un negocio pauta sin saber si ese anuncio le generó compras. Con ClickUp se hace fácil establecer esa correlación”, destacó Stolberg.

Además, Martínez aspira a que se convierta en “una herramienta para incentivar las compras en negocios locales”.

“Puerto Rico va a ser mi mercado piloto”, agregó Martínez, única mujer en graduarse, tras superar el reto de cumplir con su trabajo a tiempo completo, sus responsabilidades como madre de dos infantes y “la tercera jornada” de FI.

Por su parte, el universitario Geraldo Pérez, de 21 años y fundador de Nexusolutions, lanzará en junio la versión beta de una aplicación dirigida a conectar la comunidad de bailarines sociales, de ritmos como salsa o bachata.

“Es una aplicación que ayuda a los bailarines a encontrar parejas de baile disponibles según el lugar donde estén”, indicó Pérez, quien practica variedad de bailes, incluido hip hop.

La aplicación estará disponible en iOS y Android de forma gratuita, pero incluirá herramientas por paga, para agregar capas de privacidad y otros servicios no disponibles en la versión gratis, adelantó.

Otro de los graduados fue Jorge Besú, de 34 años y quien busca incentivar las donaciones benéficas y las decisiones de compra con conciencia, mediante la aplicación Diezmo.

Diezmo está inscrita en el estado de Delaware como una corporación de beneficio público, informó Besú.

“La aplicación te permite monitorear tus donaciones, horas de voluntariado y compras de productos atados a causas sociales”, señaló. Esto facilita el reporte anual con fines tributarios. Pero, además, es un juego, porque el usuario, explicó Besú, acumula “puntos karma que son redimibles en descuentos y experiencias exclusivas”.

“He adelantado más en estos tres meses que lo que habría logrado dos años por mi cuenta”, reconoció Besú, quien tiene experiencia empresarial y opera su propia firma de consultoría de comunicaciones y planificación, Inhauz.

Morales aprovechó el caso de Besú para hacer una distinción sobre el valor de FI aún para participantes con experiencia empresarial. “Fundadores como Jorge pueden tener mucha experiencia en negocios locales y análogos y, como él, ser excelentes en los que hacen. Pero para fundar una empresa tecnológica tienen que amoldar la idea para que escale y tenga impacto global”, expuso Morales.